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Cinco factores técnicos para reducir el riesgo sísmico en viviendas

Cinco factores técnicos para reducir el riesgo sísmico en viviendas

La vulnerabilidad estructural del parque habitacional en zonas de alto riesgo

En un país ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, la vulnerabilidad de las viviendas responde a la coexistencia de proyectos diseñados bajo normas técnicas con inmuebles antiguos, autoconstruidos o modificados sin evaluación técnica. Marck Pinto, gerente inmobiliario de V&V, empresa de V&V Holding, sostiene que la prevención debe integrarse a lo largo del ciclo de vida de las edificaciones para reducir el riesgo de colapso ante movimientos sísmicos.

Cumplir la normativa técnica en nuevas obras, intervenir la infraestructura vulnerable y limitar las modificaciones informales reduce los costos sociales y económicos derivados de los desastres naturales. En este contexto, la respuesta estructural de un inmueble depende de la interacción entre el diseño, la calidad de los materiales y la ejecución en obra.

Factores clave para la resistencia de la infraestructura habitacional

Para garantizar que un inmueble soporte cargas sísmicas sin perder estabilidad, la ingeniería civil identifica cinco elementos técnicos que deben ejecutarse de forma coordinada durante el proceso constructivo:

  • Diseño estructural adecuado: La configuración estructural debe permitir la continuidad entre sus elementos resistentes para absorber y disipar energía durante un movimiento sísmico.
  • Estudio de mecánica de suelos: El análisis del terreno define la capacidad portante del suelo y establece las condiciones requeridas para la cimentación de la obra.
  • Especificaciones de materiales: El concreto y el acero deben alcanzar las resistencias definidas en el cálculo estructural. El uso de insumos fuera de norma altera el desempeño previsto de la edificación.
  • Ejecución técnica en obra: La colocación del acero de refuerzo, el vaciado del concreto y la habilitación de conexiones deben corresponder con exactitud a los planos del proyecto.
  • Supervisión técnica: El seguimiento profesional continuo permite validar los procesos constructivos y corregir desviaciones durante la fase de edificación.

El marco normativo y la gestión posterior al evento sísmico

La Norma Técnica E.030 del Reglamento Nacional de Edificaciones establece las exigencias mínimas para el diseño sismorresistente en Perú. Sin embargo, las intervenciones informales posteriores —como el retiro de muros portantes, el corte de columnas o la adición de pisos sin cálculo previo— alteran el comportamiento estructural proyectado originalmente para la vivienda.

Ante la ocurrencia de un evento sísmico de gran magnitud, la recomendación técnica exige evaluar la estructura antes de reocupar el inmueble si este presenta daños visibles.

“En un país sísmico como Perú, construir correctamente es una responsabilidad con las personas que finalmente van a habitar nuestros edificios. La mejor herramienta frente a un terremoto sigue siendo la prevención, por eso hay que diseñar bien, construir bien y no intervenir una edificación sin entender previamente sus implicancias estructurales”, concluyó Pinto.

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