El impacto de los fenómenos climáticos en la infraestructura eléctrica
La recurrencia de huaicos e inundaciones en el Perú durante el primer trimestre del año expone deficiencias críticas en la seguridad de las instalaciones eléctricas, tanto en sectores urbanos como periurbanos. La falta de dispositivos de protección adecuados y el diseño de las conexiones en niveles bajos convierten a las edificaciones en focos de riesgo. El agua, al actuar como conductor cuando transporta lodo, sales y minerales, eleva la probabilidad de cortocircuitos, incendios y descargas eléctricas, lo que demanda una revisión inmediata de los sistemas de protección actuales bajo la normativa vigente.
Fallas recurrentes en el diseño y protección
La problemática se concentra en la omisión de medidas de seguridad fundamentales. Kevin Chancavilca, ingeniero de producto de Conductores Eléctricos CELSA, sostiene que una de las deficiencias más comunes radica en la ubicación de los tomacorrientes. «Uno de los errores más frecuentes en viviendas y negocios es la instalación de tomacorrientes a solo 30 centímetros del suelo, lo que provoca que ante una inundación leve queden sumergidos casi de inmediato», señala.
Aparte de la ubicación, también existe un vacío en la implementación de sistemas de protección. Muchos predios operan únicamente con llaves térmicas, las cuales protegen el cableado, pero carecen de interruptores diferenciales. Estos últimos son los únicos dispositivos capaces de detectar fugas de corriente y cortar el flujo eléctrico de manera preventiva.
Medidas de mitigación y gestión del riesgo
El diseño de las instalaciones debe contemplar medidas de resiliencia frente a condiciones de humedad extrema. Según el especialista, el protocolo de actuación se divide en tres fases críticas:
- Prevención previa: Se requiere elevar el tablero general en zonas inundables a una altura mínima de 1.80 metros, instalar interruptores diferenciales, sellar canalizaciones expuestas y asegurar el rotulado correcto de las llaves térmicas.
- Durante el evento: Es obligatorio cortar el suministro eléctrico desde el interruptor general y desconectar todos los equipos electrónicos para prevenir daños por sobretensión.
- Post-emergencia: Resulta imprescindible realizar una inspección técnica, eliminar residuos de lodo y permitir un secado total de al menos 24 a 48 horas antes de intentar restablecer el servicio.
El rol de los materiales en la seguridad
La calidad de los insumos es determinante para que los sistemas de protección operen correctamente. Un cable certificado garantiza que el sistema pueda detectar una falla y cortar la energía en el tiempo establecido, mientras que productos de baja calidad no soportan el estrés ambiental ni las condiciones de humedad, manteniendo el riesgo activo de manera prolongada.
Las instalaciones en zonas identificadas como vulnerables deben alinearse estrictamente con el Código Nacional de Electricidad y las normas técnicas adaptadas a condiciones ambientales severas. La capacitación técnica orientada a la prevención de riesgos es, en este contexto, una herramienta de supervivencia. Ante este panorama, el llamado a la corresponsabilidad técnica entre familias, profesionales y autoridades se vuelve un eje central para salvaguardar la infraestructura y la integridad de los ocupantes.













