Desembarco estratégico en el sur peruano
La consolidación de inversiones inmobiliarias privadas en el sur del país muestra una aceleración orientada a capturar la demanda en ciudades intermedias. En este contexto, Ubuntu Corporation inició operaciones oficiales en Puno mediante el lanzamiento del desarrollo residencial Manantial, alcanzando una cobertura operativa en tres ciudades clave del territorio nacional: Lima, Arequipa y la capital puneña. Durante la presentación inicial de esta primera fase, la compañía registró la separación de 40 lotes de un mínimo de 160 m² situados a 15 minutos del centro urbano, lo cual representa el 30% del volumen total proyectado para esta habilitación.
Sinergia entre inversión privada e infraestructura pública
El despliegue de capital en el mercado inmobiliario puneño se fundamenta en las proyecciones de inversión pública destinadas a cerrar brechas de conectividad y servicios básicos. La decisión de ingresar a esta región responde al optimismo registrado en los indicadores macroeconómicos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), aunado a las obras planificadas para la zona sur.
“Nuestra decisión de seguir ampliando operaciones toma en cuenta un entorno en el que las expectativas económicas se mantienen en terreno optimista, según el BCRP. En Puno vemos potencial de crecimiento de largo plazo, respaldado también por proyectos orientados a fortalecer la infraestructura y conectividad de la región, como el desarrollo de infraestructura logística en Juliaca y las inversiones para ampliar y mejorar los servicios de agua y saneamiento en la ciudad de Puno. Son señales que refuerzan nuestra lectura sobre el potencial de la región y nuestra decisión de consolidar una presencia de largo plazo”, afirmó María Borja, gerente general de Ubuntu Corporation.
Proyección financiera y estructura comercial
El avance operativo en Puno se enmarca en un periodo de expansión financiera para la firma, que cerró el primer semestre de 2026 con un incremento de 50% en comparación con el mismo periodo del año previo. Aparte del impulso en ventas residenciales, las estimaciones corporativas apuntan a duplicar los ingresos anuales frente a los registros de 2025. El grupo gestiona actualmente más de 200 hectáreas repartidas en nueve proyectos, alcanzando a 5,000 familias.
Para sostener la logística en la zona sur, la empresa estructura una red comercial local con el objetivo de consolidar 50 asesores activos al cierre del año actual. La estrategia corporativa contempla esquemas de capacitación continua y contratación basada en habilidades para soportar el escalamiento operativo.
“Llegar a Puno no significa solamente abrir una nueva oficina. El reto es acompañar una operación más amplia con equipos preparados, capacidades de gestión acordes con esa nueva escala y una estructura capaz de sostener el crecimiento”, concluyó Borja.











