Con la llegada de las fiestas de fin de año, hogares y negocios incrementan el uso de luces, equipos de sonido y decoraciones temporales, lo que amplía los riesgos asociados a sobrecargas eléctricas y cortocircuitos. Esta actividad estacional, aunque habitual, demanda precauciones mínimas para evitar incidentes que pueden afectar viviendas y espacios comerciales.
Durante esta temporada, se instalan extensiones, enchufes múltiples y luminarias conectadas por horas. Esta combinación eleva las posibilidades de un siniestro eléctrico, especialmente cuando se emplean materiales informales. Según explica Kevin Chancavilca, Ingeniero de Producto de CELSA, el problema tiene implicancias técnicas y económicas.
“Los cables falsificados o subestándar (que no cumplen con el Código Nacional de Electricidad) se recalientan con facilidad, degradándose anticipadamente y provocando incendios en cuestión de segundos”, indica el especialista.
Chancavilca añade que el marco regulatorio nacional —compuesto por el Código Nacional de Electricidad y las resoluciones del Ministerio de Energía y Minas— exige el uso de productos certificados para garantizar instalaciones seguras. El Instituto Nacional de Calidad (Inacal) señala que la adquisición de materiales eléctricos certificados puede reducir hasta en 85 % los incendios vinculados a fallas eléctricas, una cifra significativa considerando el volumen de decoraciones instaladas entre noviembre y diciembre.
El especialista resalta que cuando una vivienda o negocio incrementa la cantidad de luminarias, artefactos o dispositivos de sonido sin revisar la capacidad del sistema eléctrico, el riesgo de sobrecalentamiento aumenta. Extensiones que operan al límite, cables antiguos o tableros sin mantenimiento pueden fallar ante una carga adicional, generando cortocircuitos.
En este contexto, Chancavilca detalla una serie de recomendaciones para reducir los riesgos y asegurar una temporada festiva sin incidentes:
1. Verificar instalaciones antes de decorar. Antes de instalar luces o equipos, es necesario revisar tomacorrientes, tableros, cables y extensiones. Un contacto sulfatado o una línea sobrecargada puede convertirse en una fuente de riesgo durante el uso continuo.
2. Usar cables eléctricos certificados. Los materiales informales suelen contar con aislamientos débiles y menor capacidad de conducción. Esto favorece el recalentamiento y acelera fallas. Optar por productos certificados garantiza resistencia y cumplimiento de estándares técnicos.
3. Evitar sobrecargar los enchufes. En el hogar, se recomienda distribuir los equipos en distintas tomas, evitando concentrar electrodomésticos en una única línea. En comercios, no debe emplearse una misma conexión para equipos de sonido, iluminación y sistemas de alto voltaje.
4. No improvisar empalmes ni extensiones. El uso de adaptaciones hechas a mano o cables sin especificación puede derivar en accidentes. La compra en ferreterías autorizadas y el uso de materiales adecuados al voltaje requerido es fundamental para la seguridad.
5. Contratar técnicos calificados. Las instalaciones en espacios abiertos al público deben ser revisadas por electricistas profesionales. Un diagnóstico previo permite identificar fallas invisibles que podrían agravarse con la carga adicional de diciembre.
6. Desconectar equipos que no se usan. Apagar luces, adornos y sistemas eléctricos al finalizar la jornada reduce el sobrecalentamiento y evita consumos residuales conocidos como “fantasmas”.
Estas medidas, asegura Chancavilca, pueden marcar la diferencia entre una temporada segura y una situación de riesgo. El especialista recuerda que invertir en productos de calidad y en profesionales capacitados debe considerarse una protección integral para familias y comercios. Este enfoque también previene daños económicos derivados de una instalación defectuosa.
En un periodo donde la demanda por decoraciones y conexiones temporales se incrementa, la seguridad eléctrica se convierte en una responsabilidad compartida. La elección de cables certificados, el mantenimiento preventivo y la correcta distribución de cargas eléctricas son acciones que contribuyen a reducir significativamente los incidentes durante las celebraciones de fin de año. Con ello, CELSA reafirma su compromiso con la promoción de prácticas seguras en hogares y negocios mediante tecnología que cumple estrictamente los estándares nacionales.












