La adopción de tecnología de fabricación aditiva en la elaboración de materiales cementicios abre una etapa de eficiencia operativa y reducción de costos indirectos para el mercado edilicio e infraestructura en el Perú. La puesta en marcha de un sistema de impresión a escala industrial en Arequipa traslada el desarrollo de prototipos desde el ámbito universitario hacia esquemas de producción comercial. Este paso operativo acorta los plazos de pruebas técnicas para la formulación de insumos con menor huella de carbono, optimiza el consumo de recursos en planta y elimina la dependencia de encofrados convencionales en componentes de geometría no estándar.
¿Qué impacto tiene la impresión 3D en la cadena de suministro de insumos?
La implementación de equipamiento especializado en entornos industriales transforma la investigación aplicada al permitir la evaluación simultánea del insumo, la técnica de deposición y el elemento estructural final. A través de la automatización en el vertido de mezclas, la tecnología permite prescindir del armado de moldes temporales, una de las partidas de mayor costo de mano de obra y tiempo en las obras de edificación e infraestructura civil.
La maquinaria, introducida en colaboración con la firma española Be More 3D, operará dentro del Laboratorio de Investigación y Desarrollo (I+D) de la planta para la fabricación de piezas de volumen escalar. Además de procesar mezclas tradicionales, el centro técnico orientará los trabajos hacia la incorporación de insumos alternativos como geopolímeros, arcillas y puzolana. La sustitución parcial del clínker tradicional por minerales de origen territorial busca reducir la intensidad de emisiones asociadas a la fabricación del cemento sin comprometer la resistencia del producto final.
¿Cuáles son las declaraciones oficiales sobre el desarrollo de materiales?
El análisis de combinaciones y el comportamiento de las mezclas sobre la plataforma de impresión busca responder a las demandas mecánicas de las normativas vigentes. Sobre el alcance de esta herramienta en la gestión de laboratorio, Bruno Bertolotti, gerente de Investigación y Desarrollo de la compañía, afirmó:
«La tecnología nos permite estudiar simultáneamente el material, el proceso de fabricación y el producto terminado. Ahora podremos desarrollar formulaciones específicamente diseñadas para nuevas formas de construir».
El ejecutivo detalló que la meta central del área técnica es acortar la brecha entre las fases experimentales dentro del laboratorio y la aplicación en frentes de obra. La caracterización de mezclas fluidas que endurezcan a ritmo controlado constituye el requerimiento principal para garantizar la estabilidad geométrica de las capas superpuestas durante el proceso de vertido.
¿A qué segmentos del mercado se orienta esta tecnología?
Las posibilidades de aplicación del sistema abarcan desde la edificación residencial hasta la producción de prefabricados, mobiliario urbano y componentes para obras de infraestructura pública. La flexibilidad de diseño que ofrece la fabricación aditiva facilita la producción de unidades a medida sin la necesidad de reconfigurar líneas de moldeo continuo, lo que reduce el margen de mermas de material en la fabricación.
Si bien la fase inicial se concentra en el desarrollo y validación de formulaciones, la estrategia de operación prevé la apertura del laboratorio a terceros para acelerar la madurez tecnológica de la solución en la plaza peruana. Aparte de concentrar la investigación en la propia planta, la empresa buscará alianzas de trabajo conjunto con universidades, firmas de ingeniería, constructoras y proyectistas.
Sobre la necesidad de articular esfuerzos entre los diversos actores del sector público y privado, Bruno Bertolotti concluyó:
«El futuro de la construcción no se desarrolla desde una sola área o empresa: se construye juntos, capa por capa».
Con esta inversión tecnológica en Arequipa, la industria de materiales en el país inicia la transición hacia metodologías de construcción industrializada, donde la digitalización del diseño estructural y el uso eficiente de materias primas definen las nuevas métricas de competitividad en el mercado global.












