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Cinco señales de alerta por sobrecalentamiento en redes eléctricas

Cinco señales de alerta por sobrecalentamiento en redes eléctricas

El incremento del uso de equipos de climatización por las altas temperaturas ambientales ha elevado la demanda eléctrica en inmuebles, situación que reduce la capacidad de los conductores para disipar el calor y aumenta el riesgo de sobrecalentamiento en redes internas. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) emitió una alerta roja ante el aumento de la temperatura diurna en la costa y sierra del país, con picos que podrían bordear los 35 °C en el marco del Fenómeno El Niño Costero. Este escenario climático somete a una mayor exigencia operativa al cableado de edificaciones residenciales, comerciales e industriales, acelerando el deterioro de los aislamientos cuando los circuitos trabajan cerca de su límite técnico.

Factores que condicionan la disipación del calor

El riesgo operativo se intensifica ante el funcionamiento simultáneo y prolongado de sistemas de aire acondicionado, ventiladores y equipos de refrigeración. Cuando la corriente que circula por los circuitos supera el margen de diseño, la acumulación de temperatura afecta la integridad de la infraestructura eléctrica.

“Una instalación puede aparentemente funcionar con normalidad y, aún así, presentar un sobrecalentamiento. La temperatura del entorno, la corriente que transporta el conductor y las condiciones en las que está instalado influyen en su capacidad para disipar el calor”, explica Christian Porras, especialista de producto de Conductores Eléctricos CELSA.

¿Cuáles son las cinco señales de riesgo en la instalación?

Para mitigar eventuales fallas o interrupciones en el suministro, se requiere identificar ciertos indicadores anómalos en los componentes de la red:

  1. Componentes con temperatura elevada: La presencia de calor inusual en tomacorrientes, enchufes, interruptores o cables advierte un régimen de trabajo inadecuado en el circuito.
  2. Deterioro visible en puntos de conexión: La aparición de manchas marrones, tonalidades amarillentas o rastros de hollín alrededor de los puntos de contacto y tableros evidencia un exceso de temperatura.
  3. Activación recurrente de protecciones: El disparo frecuente de los interruptores termomagnéticos sin una causa aparente señala la existencia de sobrecargas continuas.
  4. Saturación de líneas y extensiones: La concentración de múltiples equipos de alto consumo en un solo tomacorriente o circuito incrementa la exigencia de corriente y promueve el calentamiento.
  5. Restricción de ventilación en los trazados: El tendido de cables o la ubicación de equipos en espacios cerrados y sin circulación de aire dificulta el intercambio térmico con el ambiente.

Criterios para el dimensionamiento técnico

Frente a cualquiera de estas evidencias, la recomendación técnica contempla la desconexión inmediata de las cargas involucradas —siempre que sea seguro— y la intervención de personal calificado para evitar maniobras improvisadas.

Asimismo, los límites de seguridad de un conductor no responden a un umbral de temperatura ambiental único, sino a la interacción entre la corriente transportada, el tipo de aislamiento, la temperatura nominal del material y el método de canalización. Por ello, en entornos expuestos de forma recurrente a una alta exigencia térmica o energética, la selección de los conductores debe realizarse en función de las condiciones reales de operación del proyecto.

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