Inyección de liquidez por gratificación impulsa la demanda habitacional en Lima
La llegada de la gratificación de julio actúa como un catalizador para la compra de viviendas en Lima, al permitir que los demandantes incrementen su capital para la cuota inicial o reduzcan el saldo final de su crédito hipotecario. Este flujo de liquidez coincide con un mercado que registra un dinamismo sostenido en la oferta de proyectos y una demanda impulsada por el déficit habitacional persistente en la capital.
¿Cuáles son los distritos que concentran la oferta y las ventas de viviendas?
Según datos de la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios del Perú (CODIP) a junio de 2026, la disponibilidad y la comercialización de departamentos se focalizan principalmente en los corredores de Lima Moderna y Lima Top.
Zonas con mayor actividad en el mercado residencial (Junio 2026)
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Mayor oferta disponible: Cercado de Lima, San Miguel, Jesús María, Miraflores y Surquillo.
Líderes en ventas: Jesús María, Miraflores, Cercado de Lima, San Miguel y Santiago de Surco.
Rango de precios: Desde S/ 300 mil hasta más de S/ 700 mil.
«Existe una amplia oferta para distintos presupuestos, pero la demanda sigue siendo elevada debido al déficit habitacional que mantiene Lima. Por eso, los proyectos bien ubicados y con precios competitivos suelen comercializarse rápidamente», explica Aldo Canales, gerente comercial de Urbana Perú.
¿Cómo influyen los instrumentos de financiamiento en la decisión de compra?
El uso estratégico de la gratificación se complementa con herramientas como los créditos hipotecarios, los bonos estatales y las facilidades de pago diferido para la cuota inicial estructuradas por las empresas desarrolladoras. Esta combinación de liquidez y alternativas crediticias amortigua el impacto de los intereses en el largo plazo.
«Muchas personas esperan la gratificación para fortalecer su capacidad de compra. Dependiendo del caso, puede destinarse a completar la inicial, disminuir el monto del financiamiento o asumir algunos de los gastos asociados a la adquisición de un inmueble. Lo importante es que se utilice como parte de una planificación financiera», agrega Canales.
¿Cuál es el perfil predominante del comprador en el mercado actual?
El segmento comprador muestra una concentración en adultos jóvenes de entre 28 y 40 años que buscan adquirir su primera propiedad o construir un patrimonio personal. Asimismo, existe un flujo constante de inversionistas que adquieren unidades para colocación en alquiler en distritos con alto potencial de plusvalía.
Además de la capacidad crediticia, este perfil prioriza variables como la conectividad vial, la proximidad a centros laborales o educativos y la distribución eficiente de los espacios.
¿Qué factores determinan la aceleración de las inversiones inmobiliarias?
La actividad del sector se beneficia de un contexto de mayor confianza para la inversión privada, escenario que ha acelerado el desarrollo de nuevas fases y proyectos residenciales. Aparte de la liquidez estacional de julio, el dinamismo empresarial refuerza las expectativas a largo plazo en el mercado inmobiliario.
«Hoy observamos un mercado mucho más dinámico. Existe una mayor confianza para tomar decisiones de inversión de largo plazo y eso también se refleja en la compra de viviendas. Las familias encuentran una oferta más amplia de proyectos y condiciones de financiamiento que les permiten evaluar con mayor tranquilidad cuál es la mejor alternativa para su presupuesto y necesidades», señala Canales.
«Antes de elegir un departamento, es recomendable conocer el presupuesto disponible, evaluar la capacidad de acceder a un crédito hipotecario y comparar distintas alternativas. La compra de una vivienda es una decisión de largo plazo, por lo que conviene priorizar proyectos con buena ubicación, potencial de valorización y el respaldo de una inmobiliaria con trayectoria», concluye el vocero.












