La actividad constructora en el Perú acumuló once meses consecutivos de expansión y proyecta un crecimiento de 20.3% para abril de 2026. Este resultado sectorial está impulsado por la ejecución de obras públicas, el dinamismo de la inversión minera y la progresiva recuperación del mercado hipotecario. Los datos técnicos muestran un panorama donde la articulación entre el financiamiento privado y el gasto estatal sostiene el dinamismo económico nacional, a pesar de los factores de incertidumbre política y los riesgos del contexto internacional.
¿Cuáles son los motores del crecimiento sectorial?
El Informe Económico de la Construcción (IEC) N.° 101 detalló que el sector registró un avance de 15.7% en marzo de este año. Dicha cifra convirtió a la construcción en la única actividad productiva del país con un crecimiento de dos dígitos en ese periodo.
El avance de la obra pública lideró los indicadores en abril con una expansión de 91.1%, su mayor nivel desde agosto de 2021. Asimismo, el consumo de cemento anotó su sexto mes consecutivo de incremento a doble dígito, acumulando una subida de 13.7% durante el primer cuatrimestre del año.
¿Cómo evoluciona la inversión pública y privada?
La ejecución presupuestal del Estado aumentó 19.8% entre enero y abril de 2026, con incrementos en los tres niveles de gobierno. Organizaciones como la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), el Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS) y el programa Agua Segura para Lima y Callao registran un ritmo que permitiría alcanzar el 100% de la ejecución de sus recursos anuales.
Por el lado privado, la inversión creció 13.2% en el primer trimestre de 2026. El componente minero sumó diez meses de expansión constante, alcanzando una inversión de US$ 623 millones solo en el mes de marzo. Además de estos flujos, el mecanismo de Obras por Impuestos (OxI) proyecta adjudicaciones por más de S/ 8,900 millones al cierre del año, lo que equivale a un incremento del 73%.
¿Qué ocurre en el mercado inmobiliario?
El financiamiento de vivienda muestra una tendencia positiva estructurada. En marzo, los créditos hipotecarios colocados por el sistema financiero crecieron 18.9% en comparación con el año anterior. En paralelo, las operaciones respaldadas por el Fondo Mivivienda reportaron un alza de 26.3% en abril.
“Pese a los factores de incertidumbre política y a los riesgos externos que podrían afectar el desempeño económico en los próximos meses, el sector construcción mantiene un importante dinamismo y todavía podría cumplir las metas de crecimiento previstas para este año”, señaló Guido Valdivia, vicepresidente ejecutivo de la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO).
¿Qué riesgos amenazan la estabilidad del sector?
Si bien las cifras actuales son favorables, también existen variables de riesgo para el segundo semestre del año. El gremio constructor señaló que la coyuntura política interna, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y la posibilidad de un Fenómeno El Niño moderado representan amenazas latentes para la velocidad de la inversión.
Aparte de estas contingencias, las proyecciones finales coinciden con las metas del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), consolidando a esta industria como un motor clave para la estabilidad macroeconómica del país.












