La adopción de esquemas de trabajo híbrido en el ámbito corporativo de Lima genera un descalce financiero y operativo en la gestión de las edificaciones de oficinas. El comportamiento actual de los usuarios muestra picos de asistencia concentrados en días específicos, dejando áreas completas desocupadas durante el resto de la semana laboral. A pesar de esta fluctuación en la densidad de ocupación, múltiples inmuebles corporativos mantienen un esquema de funcionamiento estático, operando sus sistemas de iluminación y climatización de forma continua. Esta rigidez operativa incrementa los gastos corrientes de las compañías y dificulta el cumplimiento de las metas de descarbonización fijadas por los fondos de inversión inmobiliaria.
¿Cuáles son las deficiencias operativas en los edificios corporativos?
El principal factor de ineficiencia radica en la operación de servicios en ambientes sin presencia de personal, como salas de directorios vacías con sistemas de aire acondicionado activos o luminarias encendidas en plantas libres sin uso. La falta de correlación entre la demanda real de energía y los sistemas de soporte de la infraestructura tradicional no solo eleva la facturación eléctrica de las empresas inquilinas, sino que también acelera el desgaste de los equipos mecánicos. Ante este panorama, los administradores de activos buscan soluciones tecnológicas para flexibilizar la operación de las plantas y mitigar el desperdicio de recursos económicos.
«Las empresas han cambiado su forma de trabajar, pero muchos edificios siguen funcionando con parámetros diseñados para una ocupación permanente. El reto hoy es lograr que la infraestructura responda al uso real de los espacios», señala Leonel Lazo, gerente de marketing de Legrand – BTicino Perú.
¿Cómo reduce costos la tecnología de automatización?
La integración de sensores de presencia, controladores de flujo y sistemas de gestión de edificaciones (BMS) permite automatizar la respuesta de la infraestructura de acuerdo al aforo de cada ambiente en tiempo real. Al conectar estos componentes, las luminarias y los terminales de ventilación se desactivan o entran en modo de ahorro de manera automática cuando las áreas quedan desalojadas. Aparte de contener los consumos innecesarios, la recolección de datos proveniente de estas herramientas facilita a las gerencias de operaciones identificar los metros cuadrados subutilizados y planificar de forma precisa las rutinas de mantenimiento preventivo.
¿Qué soluciones demanda el mercado de oficinas moderno?
La reconfiguración del mercado inmobiliario corporativo orienta la demanda hacia plataformas que centralicen la conectividad y el análisis de la información para proyectos de reacondicionamiento o nuevas construcciones. La oferta técnica se enfoca en proveer tableros de control integrados que permitan monitorear el desempeño energético y auditar el uso de las instalaciones.
«Hoy las empresas buscan reducir costos de energía, necesitan información para optimizar sus espacios y adaptarse a modelos híbridos. La combinación de automatización, conectividad y análisis de datos permite alcanzar ambos objetivos», concluye Lazo.
El desarrollo de edificaciones inteligentes responde directamente a la necesidad de dotar de flexibilidad al patrimonio inmobiliario. La digitalización de las redes eléctricas internas y el control automatizado se consolidan como herramientas estándar para preservar el valor comercial de las propiedades y garantizar la sostenibilidad del entorno urbano corporativo












