El mercado inmobiliario residencial en la capital mantiene su dinamismo debido a la demanda insatisfecha de vivienda, lo que permite a las empresas del sector estructurar planes de expansión financiera a mediano plazo. En este escenario, Urbana Perú anunció una proyección de ingresos que apunta a superar los S/ 300 millones hacia el año 2029. La estrategia de la compañía, filial de la firma Constructora Colpatria de Colombia, combina la adquisición de nuevo suelo urbano con la entrega programada de departamentos en zonas consolidadas de Lima Top y Lima Moderna.
¿Cuáles son las metas financieras para el periodo 2026?
Para el año 2026, la empresa constructora e inmobiliaria estima generar ingresos cercanos a los S/ 190 millones. Esta facturación se sustentará en la entrega de aproximadamente 390 unidades inmobiliarias. Dentro del portafolio programado para culminar este año se encuentran los proyectos Luxo, Gracia y Preminenza, ubicados en los distritos con mayor valor por metro cuadrado de la capital.
La diversificación de la oferta entre diferentes segmentos socioeconómicos busca mitigar los riesgos del mercado formal. Además de enfocarse en zonas de alta densidad comercial, la empresa mantiene el desarrollo de proyectos bajo el marco normativo de la Vivienda de Interés Social (VIS) para captar el flujo de compradores que buscan acceder a su primer inmueble.
¿Cómo se distribuye el plan de inversión en terrenos?
La compra de suelo residencial constituye el eje principal para garantizar la continuidad del negocio en los siguientes periodos. Urbana Perú proyecta ejecutar una inversión de aproximadamente S/ 80 millones durante el 2026 para la adquisición de nuevos terrenos. Esta habilitación de capital permitirá la estructuración de siete proyectos inmobiliarios adicionales en Lima Moderna.
El valor comercial estimado de este nuevo paquete de desarrollos superaría los S/ 400 millones en ventas durante los próximos años. La búsqueda de ubicaciones se concentra en predios cercanos a vías principales, infraestructura de transporte y áreas verdes públicas, factores que inciden directamente en la valorización del activo inmobiliario y en los ritmos de colocación de las unidades.
¿Qué factores garantizan el apalancamiento del crecimiento?
La sostenibilidad del plan de expansión requiere de un esquema de financiamiento corporativo estructurado con la banca comercial. Las alianzas estratégicas con entidades financieras del entorno local proveen el respaldo necesario para la compra de terrenos y el desarrollo de las obras sin comprometer la liquidez operativa de la empresa constructora.
“Estos proyectos han mostrado rentabilidades por encima de las esperadas y responden a una estrategia enfocada en desarrollar propuestas atractivas en zonas consolidadas de Lima Top. Además, mantienen el cumplimiento de las normas VIS, lo que nos permite seguir atendiendo una demanda activa por vivienda bien ubicada y con potencial de valorización”, señaló Karem Orejuela, gerente de Finanzas de Urbana Perú.
Aparte del respaldo financiero de bancos como Banco de Crédito, Interbank y BanBif, el crecimiento de la empresa se apoya en sus veinte años de operaciones en el territorio nacional. La flexibilidad en la conceptualización de los productos inmobiliarios en distritos como Jesús María, Miraflores, San Isidro, Pueblo Libre y Surquillo permite adaptar la oferta a los requerimientos de espacio y precio de las familias limeñas.












