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Uso de cables libres de halógenos reduce riesgos en obras

La seguridad en las edificaciones peruanas de alta concurrencia enfrenta un cambio regulatorio y tecnológico impulsado por la necesidad de mitigar los riesgos asociados a los incendios. La adopción de cables libres de halógenos (LSOH o LSZH) se posiciona como una exigencia crítica para el sector de la construcción, impactando de forma directa en las decisiones de inversión, la gestión de permisos y el cumplimiento de las inspecciones de seguridad de los proyectos. Esta tecnología reduce la emisión de gases y humo, optimizando las condiciones para la evacuación masiva en situaciones de emergencia.

¿Por qué los cables tradicionales representan un riesgo en la infraestructura actual?

La mayoría de los incidentes fatales en incendios no ocurren por acción directa del fuego, sino por la inhalación de componentes químicos suspendidos en el aire. Los conductores convencionales fabricados con PVC contienen cloro, un elemento que al entrar en combustión libera ácido clorhídrico.

Christian Porras, especialista de producto de Conductores Eléctricos CELSA, explica que este gas afecta las vías respiratorias y genera una humareda que bloquea la visibilidad en las instalaciones. “En una emergencia, la capacidad de ver las salidas y mantener la calma puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”, señala el vocero de la compañía.

¿Cómo opera la tecnología libre de halógenos ante un incendio?

A diferencia del PVC, los materiales LSOH carecen de cloro, flúor, bromo y yodo. Ante la presencia de fuego, estos conductores no emiten gases corrosivos. Adicionalmente, la densidad del humo generado es menor, permitiendo que las rutas de escape permanezcan visibles por un periodo prolongado, lo que otorga minutos valiosos para el rescate.

Aparte de la protección de la integridad física, esta tecnología resguarda los activos físicos de las empresas. Los gases tradicionales dañan los sistemas electrónicos y servidores; la ausencia de componentes corrosivos previene la pérdida de estos equipos.

¿Cuáles son las exigencias legales para el sector inmobiliario y comercial?

La legislación en el Perú determina la obligatoriedad de estos componentes en espacios de concurrencia pública, incluyendo hospitales, centros comerciales, colegios, oficinas y terminales de transporte. El cumplimiento de esta disposición técnica es fiscalizado de manera regular por las autoridades competentes.

Las consecuencias de omitir el uso de conductores certificados abarcan desde observaciones en los reportes de seguridad hasta la aplicación de multas administrativas. Si bien las sanciones económicas afectan la rentabilidad, el riesgo mayor radica en la clausura temporal o definitiva de los establecimientos, deteniendo la continuidad de las operaciones comerciales.

¿Qué desafíos plantea el mercado de conductores eléctricos?

El despliegue de estas soluciones enfrenta dificultades debido a la comercialización de productos que carecen de las garantías técnicas requeridas. La adquisición de materiales en canales informales expone a los proyectos a fallas estructurales y sanciones legales.

Los especialistas del sector recomiendan comprobar las certificaciones vigentes, los marcados en el producto y los documentos técnicos del proveedor. Respecto a este panorama, Porras afirma que “la seguridad no debe medirse solo por el precio. Un cable certificado es una inversión que protege vidas, infraestructura y la continuidad de las operaciones”. La evaluación de los materiales debe priorizar el comportamiento técnico frente al fuego por encima del costo inicial por metro.

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