La actividad constructora en el Perú muestra un comportamiento dual al cierre del primer semestre. Si bien los indicadores preliminares apuntan a un retroceso coyuntural en el quinto mes del año, las proyecciones macroeconómicas para el cierre del ejercicio anual experimentaron una corrección al alza. El dinamismo de los capitales privados y la reactivación de proyectos mineros actúan como los principales motores de la industria, compensando la ralentización en la ejecución de los presupuestos estatales y los problemas de gestión en infraestructura pública.
¿A qué se debe el retroceso proyectado para el mes de mayo?
El sector construcción habría registrado una contracción de 5,9% en mayo, lo que representaría su peor desempeño mensual desde noviembre de 2023. De acuerdo con el Informe Económico de la Construcción (IEC N.° 102) de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), esta caída responde directamente al comportamiento de la obra pública.
A pesar de este resultado mensual, el balance acumulado conserva una tendencia positiva. El vicepresidente ejecutivo de Capeco, Guido Valdivia, detalló que la construcción anotó una expansión de 9,2% entre enero y mayo, impulsada por el consumo de cemento en los segmentos formal e informal. En contraste, el avance de las obras bajo administración estatal sufrió una disminución de 0,2% en el mismo periodo analizado.
¿Cuáles son las expectativas del empresariado y de la banca matriz?
Las perspectivas corporativas para el cierre del año se mantienen al alza. Las empresas del sector proyectan incrementar sus operaciones en 9,4%, donde el segmento inmobiliario lidera el optimismo con una expectativa de crecimiento de 11%. Estas cifras guardan sintonía con la última revisión del Banco Central de Reserva (BCR), que elevó su estimación de crecimiento sectorial desde un 6% previo hasta un 10%.
El motor del ajuste al alza proviene de las corporaciones privadas. Según los datos del BCR, la inversión privada registrará una expansión de 12,5%, cifra que supera en tres puntos porcentuales el pronóstico emitido en marzo, mientras que la inversión pública apenas reportaría un incremento de 1%.
¿Qué riesgos persisten en la gestión del presupuesto estatal?
La brecha entre la programación presupuestal y la ejecución real en los tres niveles de gobierno continúa generando entrampamientos. Capeco advierte que, si persiste el ritmo actual de gasto, cerca de S/ 17.000 millones asignados a la inversión pública quedarían sin ejecutarse al finalizar el año.
Adicionalmente, se observan asimetrías en la distribución de fondos entre las entidades técnicas. La Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) consumió el 55% de su presupuesto anual asignado a mayo, situación que podría originar una paralización por falta de liquidez en el segundo semestre si no se aprueban transferencias adicionales.
¿Qué segmentos impulsan el financiamiento y el desarrollo residencial?
El sostenimiento del mercado constructor se apoya en sectores específicos de la economía formal. La inversión en minería acumuló una expansión de 43,5% entre enero y abril, marcando el mayor avance de los últimos ocho años, a lo que se suma el dinamismo del mecanismo de Obras por Impuestos, cuyas adjudicaciones a junio igualan los niveles de todo el periodo anterior.
En el mercado residencial, el crédito hipotecario tradicional muestra una evolución favorable. Sin embargo, el financiamiento a través del Fondo Mivivienda evidencia señales de estancamiento en sus desembolsos, lo que plantea la necesidad de implementar ajustes en los subsidios estatales para evitar una desaceleración en el segmento de vivienda social.












