La colocación de financiamiento para la adquisición de componentes habitacionales muestra un avance en el mercado peruano. Entre febrero de 2025 y enero de 2026, la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) registró cerca de 45 mil créditos hipotecarios por un valor de S/ 17.000 millones. Este resultado representa un crecimiento de 18,4% en el número de operaciones y de 21,8% en el monto total acumulado. Las cifras del gremio sectorial evidencian un interés por la captación de activos inmobiliarios, con énfasis en la adquisición de suelo legalmente habilitado como mecanismo para resguardar capitales en periodos de volatilidad macroeconómica.
¿Qué factores sostienen el valor del suelo en el mercado local?
El comportamiento de los bienes inmuebles responde a variables de carácter estructural antes que a coyunturas de corto plazo. La expansión de las ciudades, la brecha de vivienda y la disponibilidad física de espacios urbanizables son los componentes que sostienen los precios.
«Los bienes inmobiliarios han demostrado históricamente ser activos resilientes frente a coyunturas políticas y económicas, ya que su valor responde principalmente a factores estructurales como la expansión urbana, la demanda habitacional y la disponibilidad de suelo. En ese contexto, es común observar revalorizaciones anuales entre 10% y 15% en terrenos ubicados en zonas con proyección de desarrollo», señaló Manuel De La Barrera, Gerente Central Comercial de Menorca Inversiones.
¿Cómo influye la certidumbre técnica y legal en la valorización?
La predictibilidad es el eje central para los inversionistas corporativos y particulares. El mercado prioriza aquellos predios que disponen de saneamiento físico-legal y cuentan con proyectos definidos para la instalación de redes de agua, desagüe y energía eléctrica. La cercanía a la infraestructura vial pública mitiga los riesgos de ejecución y define el horizonte temporal en el cual la tierra inicia su ciclo de plusvalía. Además de la documentación técnica, la demanda actual exige la incorporación de infraestructura de prevención, tales como sistemas de drenaje pluvial, para contrarrestar contingencias climáticas. Estas características permiten a los proyectos calificar a programas estatales como el BonoVerde, transfiriendo eficiencias económicas al usuario final.
¿Cuáles son las proyecciones de expansión en Lima Metropolitana?
La periferia de la capital concentra los procesos de consolidación urbana debido a la disponibilidad de áreas para nuevos desarrollos. El dinamismo comercial y el despliegue de infraestructura de transporte dirigen la inversión hacia zonas específicas. En el caso de Lima Norte, la conectividad con polos logísticos y los precios por metro cuadrado permiten proyectar márgenes de plusvalía estables. Ante este escenario, las empresas del sector adecúan sus portafolios para captar los excedentes de liquidez provenientes de beneficios laborales obligatorios. Para el segundo trimestre de 2026, las corporaciones inmobiliarias prevén la introducción de nuevos inventarios de lotes, enfocados en un modelo de gestión enfocado en el crecimiento ordenado y periférico de la ciudad.












