La articulación entre el financiamiento bancario y la industria de insumos básicos define el ritmo de ejecución de las obras de saneamiento, energía y riego en el país, sectores cuya demanda presiona las cadenas de distribución de materiales. En este escenario, la ampliación de capacidad fabril responde a los requerimientos de suministro de proyectos públicos y privados que enfrentan cuellos de botella en la provisión de materiales. Koplast Industrial ejecutará una inversión de USD 4.5 millones financiada por Scotiabank para elevar en 40% su capacidad operativa en el Perú, alcanzando un volumen de 3,500 toneladas mensuales de tuberías y soluciones plásticas destinadas a infraestructura y construcción.
“Esta inversión refuerza nuestra apuesta por el desarrollo de la industria nacional y nos permite responder con mayor escala a las necesidades del mercado. La ampliación de la capacidad instalada también nos acerca al objetivo de liderazgo en el sector de tuberías plásticas establecido en nuestro plan estratégico al 2030”, afirmó Rodolfo Salazar, gerente general de Koplast Industrial.
¿En qué plantas se distribuirá el capital de inversión?
El desembolso crediticio se aplicará a la adquisición de maquinaria, adecuación de infraestructura y capital de trabajo en las instalaciones de Lurín, Chiclayo y Arequipa. Esta red descentralizada permite a la firma recortar distancias logísticas hacia los frentes de obra en el norte, centro y sur del territorio peruano.
Aparte de reducir los tiempos de entrega en provincias, la modernización de los centros productivos busca mejorar la productividad por línea de extrusión. Con más de 20 años de trayectoria, la compañía integra la cadena de abastecimiento en servicios básicos, telecomunicaciones e infraestructura, orientando los recursos hacia la eficiencia y la ampliación de especificaciones técnicas.
¿Cómo estructura el sector bancario este fondeo industrial?
La colocación del crédito corporativo muestra el papel de la banca en el escalamiento de la manufactura local vinculada a sectores clave. La transacción fue estructurada para amortizar el desembolso a través de los flujos generados por contratos de mediano y largo plazo en obras de infraestructura civil.
“El crecimiento de la infraestructura requiere empresas con capacidad para invertir, ganar escala y atender cadenas productivas cada vez más exigentes. Desde Scotiabank estructuramos soluciones financieras que acompañan esos planes de expansión y fortalecen la competitividad de nuestros clientes. Esta operación permitirá a Koplast ampliar su capacidad y capturar las oportunidades que presenta el mercado peruano”, señaló Carlos Correa, vicepresidente de Banca Comercial e Institucional de Scotiabank.
¿Qué sectores absorberán el incremento del volumen productivo?
Si bien las licitaciones estatales de agua y saneamiento concentran una fracción relevante del despacho, la estrategia comercial apunta a diversificar hacia la minería, la agroindustria y el canal de ferreterías. Estas divisiones demandan tuberías para conducción de fluidos en yacimientos mineros, tecnificación de riego parcelario y autoconstrucción urbana.
Lejos de circunscribirse al mercado metropolitano, la capacidad de procesar 3,500 toneladas al mes otorga escala para competir en compras corporativas de gran envergadura. Además de abastecer licitaciones públicas, la mayor oferta fabril permitirá atender los proyectos inmobiliarios y de habilitación urbana que avanzan en ciudades intermedias del país.












